"Nunca me gustaron las historias de amor" escribía Sol en la primer hoja de su cuaderno de vida. Eran las 4 de la madrugada de un domingo helado, el frío invadía de un extremo al otro la ciudad entera, los vidrios estaban empañados, mientras se concentraba en escribir garabateaba su nombre en la ventana y al lado de él dibujaba un corazón enorme (qué ironía no? y ella se negaba a creer en las historias de amor)
lunes, 24 de abril de 2017
Me hice cargo
Me hice cargo de tu luz, que desde afuera es tan hermosa.
Seguí la ruta y caminé, cantando a punto de caer.
Te convertís en día y en noche casi con la misma facilidad,
Escucho a Lisandro, te pienso, nos pienso,también y me pienso a mí sin vos. Me idealizo en el momento de dejarte, con la misma intensidad con la que idealizo mi vida, toda entera, al lado tuyo.
Seguí la ruta y caminé, cantando a punto de caer.
Te convertís en día y en noche casi con la misma facilidad,
Escucho a Lisandro, te pienso, nos pienso,también y me pienso a mí sin vos. Me idealizo en el momento de dejarte, con la misma intensidad con la que idealizo mi vida, toda entera, al lado tuyo.
Me dí cuenta
Hoy es veinticinco de abril, Dios Santo, qué bello abril... aunque no tanto para mí. Perdón Fito.
Hoy además de ser un veinticinco igual a cualquier otro, me dí cuenta de algo.
Mis "borradores" del blog son hasta mejores que los fragmentos publicados.
Si hago una analogía conmigo, llegaré a alguna conclusión coherente? O es pura fantasía lo que da vueltas por mi cabeza?
Quién sabe, si hasta mi vida, quizás, sea un borrador.
Hoy además de ser un veinticinco igual a cualquier otro, me dí cuenta de algo.
Mis "borradores" del blog son hasta mejores que los fragmentos publicados.
Si hago una analogía conmigo, llegaré a alguna conclusión coherente? O es pura fantasía lo que da vueltas por mi cabeza?
Quién sabe, si hasta mi vida, quizás, sea un borrador.
domingo, 24 de julio de 2016
kevin lo dijo
Kevin Johansen susurra a lo lejos, im gonna get down with my baby. Con esa voz, que se desliza acariciando muy cerquita mis emociones. Casi como si las conociera, o como si conociera el lugar preciso donde más alborotadas están.
Los días están más helados que nunca, la luna pareciera que se llena a diario y las estrellas titilan como si fuesen eternas, la guitarra suena más alto y yo canto, tratando de convencerme.
Ciudad, vida, mundo que gira, espíritu y otra vez.... im gonna get down with my baby.
Ahora todo es más fuerte, desde la canción hasta yo. Fuerte/débil, es una mezcla homogénea, créanme. Bipolar, ciclotímica, dual, cara y seca. Aunque la luz siempre quiera ganar, es difícil.
Los días están más helados que nunca, la luna pareciera que se llena a diario y las estrellas titilan como si fuesen eternas, la guitarra suena más alto y yo canto, tratando de convencerme.
Ciudad, vida, mundo que gira, espíritu y otra vez.... im gonna get down with my baby.
Ahora todo es más fuerte, desde la canción hasta yo. Fuerte/débil, es una mezcla homogénea, créanme. Bipolar, ciclotímica, dual, cara y seca. Aunque la luz siempre quiera ganar, es difícil.
sábado, 28 de mayo de 2016
.com.uy
Hoy, mi blog tiene otro dominio, bonvoyaguemademoiselle.com.uy
En Uruguay parece que el aire sopla distinto, al menos fuera de temporada, cuando las calles no se abarrotan de gente excitada que grita y alardea por todo. Es mayo y hace frío, para ser más exacta son 15 los grados centígrados que experimenta mi cuerpo a la interperie, aunque, les digo la verdad? parecen muchos menos. También está nublado y llovizna. Como si el mundo quisiera recordarnos, otra vez, que nadie es realmente feliz.
Perdón, a veces me pasa esto, a veces se me olvida el optimismo, la magia de vivir una vida sonriendo y creyendo en el carnaval y las celebraciones, en la paz y la alegría.
Es que de vez en cuando me toca poner los pies un poquito más sobre la tierra. En Uruguay, cuando no es temporada, la marea es calma y el atardecer más cálido. Como si fuese fuego que arde más allá del horizonte. Las calles silenciosas, las nubes más esponjosas. El sol ilumina más, pero hace frío.
Vieron que el frío tiene ese no se qué, lleno de nostalgia. Nos transporta a otra época, lejana.
En Uruguay, cuando no es temporada te pienso más, también.
Si hice o si hago las cosas bien, aunque en realidad, nadie tiene la receta de lo que está bien y lo que está mal.
Camino por ahí, tratando de olvidar los pesares, los dolores, la angustia. Tratando de recordarte, bien nítido, diciéndome que te gusta la música, la naturaleza y verme.
Escribo y separo en oraciones cada sensación, quizás sea la manera de describirme a mí, por ejemplo. Fragmentada, como cada uno de mis pensamientos. Que aún no sé a dónde van.
Sí sólo pudiese encontrar la dirección...
Pero no sé si quiero, no está mal buscarse. Hoy es veintinueve y es casi mitad de año, otro año que vuela como el viento, en Uruguay, cuando no es temporada, te extraño.
En Uruguay parece que el aire sopla distinto, al menos fuera de temporada, cuando las calles no se abarrotan de gente excitada que grita y alardea por todo. Es mayo y hace frío, para ser más exacta son 15 los grados centígrados que experimenta mi cuerpo a la interperie, aunque, les digo la verdad? parecen muchos menos. También está nublado y llovizna. Como si el mundo quisiera recordarnos, otra vez, que nadie es realmente feliz.
Perdón, a veces me pasa esto, a veces se me olvida el optimismo, la magia de vivir una vida sonriendo y creyendo en el carnaval y las celebraciones, en la paz y la alegría.
Es que de vez en cuando me toca poner los pies un poquito más sobre la tierra. En Uruguay, cuando no es temporada, la marea es calma y el atardecer más cálido. Como si fuese fuego que arde más allá del horizonte. Las calles silenciosas, las nubes más esponjosas. El sol ilumina más, pero hace frío.
Vieron que el frío tiene ese no se qué, lleno de nostalgia. Nos transporta a otra época, lejana.
En Uruguay, cuando no es temporada te pienso más, también.
Si hice o si hago las cosas bien, aunque en realidad, nadie tiene la receta de lo que está bien y lo que está mal.
Camino por ahí, tratando de olvidar los pesares, los dolores, la angustia. Tratando de recordarte, bien nítido, diciéndome que te gusta la música, la naturaleza y verme.
Escribo y separo en oraciones cada sensación, quizás sea la manera de describirme a mí, por ejemplo. Fragmentada, como cada uno de mis pensamientos. Que aún no sé a dónde van.
Sí sólo pudiese encontrar la dirección...
Pero no sé si quiero, no está mal buscarse. Hoy es veintinueve y es casi mitad de año, otro año que vuela como el viento, en Uruguay, cuando no es temporada, te extraño.
sábado, 16 de abril de 2016
lo imposible
aunque el mundo se empeñe
se empeñe en hacerte creer
que todo vale la pena
estar vivo
ser feliz
creer, confiar, ser parte
todo es fingir
una vez más
a ciegas
ingenuamente
porque nada es como es
la realidad es otra
es inmunda
es horrible
es cruel
es desconfiar en el otro
en el mundo
en la vida
quisiera haber nacido en un universo diferente
en un planeta distinto
donde todo sea
realmente amor.
se empeñe en hacerte creer
que todo vale la pena
estar vivo
ser feliz
creer, confiar, ser parte
todo es fingir
una vez más
a ciegas
ingenuamente
porque nada es como es
la realidad es otra
es inmunda
es horrible
es cruel
es desconfiar en el otro
en el mundo
en la vida
quisiera haber nacido en un universo diferente
en un planeta distinto
donde todo sea
realmente amor.
martes, 13 de octubre de 2015
3.30 am
Ya me estoy volviendo canción
No hay besos campeones en un primer round, o eso dice Iván.
Si hago un balance de mi año, creo que tengo el máximo de emociones posibles vividas. Van desde la alegría más pura del alma, hasta la tristeza más grande que alguna vez sentí. Me enamoré y me desenamoré casi con la misma vertiginosidad. Me emocioné y lloré sin consuelo. Viajé, conocí un poquito más el mundo, probé sabores nuevos, me puse nostálgica (y sigo haciéndolo con frecuencia*). Canté, y créanme que lo hago muy muy mal. Aunque no sé por qué estoy escribiendo esto. En realidad escribo porque me hace feliz descargar mi mente en papel, o en letras dentro de una computadora. Escribir para que nadie lo lea, para mí. Para entrar de vez en cuando acá y recordar lo que era, fui, soy o seré.
Cuando pienso, pienso de más a veces, o quizás no. El mundo es una locura, linda y rara
La vida es fantasía
Ya sé que siempre arruino todo, dice Fabi de fondo en un acústico (me considero fan de los acústicos, escuchar las voces sin instrumentos que las opaquen, y sentir la música bien de cerca)
Sin querer te lastimé, y aunque de la casualidad otra vez de tenerla a Fabi de fondo, esto es real. La culpa, maldita, siempre está. Y la eterna confusión, los enrredos de mi cabeza, mi corazón, y carpe diem. Pero a su vez, a veces me pone mal creer que daño, o dañé. O me dañarán en el futuro.
Pero, nadie nos prometió un jardín de rosas... hablamos del peligro de estar vivos!
*preguntarle a mi analista que aún no conozco, ni me conoce.
No hay besos campeones en un primer round, o eso dice Iván.
Si hago un balance de mi año, creo que tengo el máximo de emociones posibles vividas. Van desde la alegría más pura del alma, hasta la tristeza más grande que alguna vez sentí. Me enamoré y me desenamoré casi con la misma vertiginosidad. Me emocioné y lloré sin consuelo. Viajé, conocí un poquito más el mundo, probé sabores nuevos, me puse nostálgica (y sigo haciéndolo con frecuencia*). Canté, y créanme que lo hago muy muy mal. Aunque no sé por qué estoy escribiendo esto. En realidad escribo porque me hace feliz descargar mi mente en papel, o en letras dentro de una computadora. Escribir para que nadie lo lea, para mí. Para entrar de vez en cuando acá y recordar lo que era, fui, soy o seré.
Cuando pienso, pienso de más a veces, o quizás no. El mundo es una locura, linda y rara
La vida es fantasía
Ya sé que siempre arruino todo, dice Fabi de fondo en un acústico (me considero fan de los acústicos, escuchar las voces sin instrumentos que las opaquen, y sentir la música bien de cerca)
Sin querer te lastimé, y aunque de la casualidad otra vez de tenerla a Fabi de fondo, esto es real. La culpa, maldita, siempre está. Y la eterna confusión, los enrredos de mi cabeza, mi corazón, y carpe diem. Pero a su vez, a veces me pone mal creer que daño, o dañé. O me dañarán en el futuro.
Pero, nadie nos prometió un jardín de rosas... hablamos del peligro de estar vivos!
*preguntarle a mi analista que aún no conozco, ni me conoce.
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