Kevin Johansen susurra a lo lejos, im gonna get down with my baby. Con esa voz, que se desliza acariciando muy cerquita mis emociones. Casi como si las conociera, o como si conociera el lugar preciso donde más alborotadas están.
Los días están más helados que nunca, la luna pareciera que se llena a diario y las estrellas titilan como si fuesen eternas, la guitarra suena más alto y yo canto, tratando de convencerme.
Ciudad, vida, mundo que gira, espíritu y otra vez.... im gonna get down with my baby.
Ahora todo es más fuerte, desde la canción hasta yo. Fuerte/débil, es una mezcla homogénea, créanme. Bipolar, ciclotímica, dual, cara y seca. Aunque la luz siempre quiera ganar, es difícil.
domingo, 24 de julio de 2016
sábado, 28 de mayo de 2016
.com.uy
Hoy, mi blog tiene otro dominio, bonvoyaguemademoiselle.com.uy
En Uruguay parece que el aire sopla distinto, al menos fuera de temporada, cuando las calles no se abarrotan de gente excitada que grita y alardea por todo. Es mayo y hace frío, para ser más exacta son 15 los grados centígrados que experimenta mi cuerpo a la interperie, aunque, les digo la verdad? parecen muchos menos. También está nublado y llovizna. Como si el mundo quisiera recordarnos, otra vez, que nadie es realmente feliz.
Perdón, a veces me pasa esto, a veces se me olvida el optimismo, la magia de vivir una vida sonriendo y creyendo en el carnaval y las celebraciones, en la paz y la alegría.
Es que de vez en cuando me toca poner los pies un poquito más sobre la tierra. En Uruguay, cuando no es temporada, la marea es calma y el atardecer más cálido. Como si fuese fuego que arde más allá del horizonte. Las calles silenciosas, las nubes más esponjosas. El sol ilumina más, pero hace frío.
Vieron que el frío tiene ese no se qué, lleno de nostalgia. Nos transporta a otra época, lejana.
En Uruguay, cuando no es temporada te pienso más, también.
Si hice o si hago las cosas bien, aunque en realidad, nadie tiene la receta de lo que está bien y lo que está mal.
Camino por ahí, tratando de olvidar los pesares, los dolores, la angustia. Tratando de recordarte, bien nítido, diciéndome que te gusta la música, la naturaleza y verme.
Escribo y separo en oraciones cada sensación, quizás sea la manera de describirme a mí, por ejemplo. Fragmentada, como cada uno de mis pensamientos. Que aún no sé a dónde van.
Sí sólo pudiese encontrar la dirección...
Pero no sé si quiero, no está mal buscarse. Hoy es veintinueve y es casi mitad de año, otro año que vuela como el viento, en Uruguay, cuando no es temporada, te extraño.
En Uruguay parece que el aire sopla distinto, al menos fuera de temporada, cuando las calles no se abarrotan de gente excitada que grita y alardea por todo. Es mayo y hace frío, para ser más exacta son 15 los grados centígrados que experimenta mi cuerpo a la interperie, aunque, les digo la verdad? parecen muchos menos. También está nublado y llovizna. Como si el mundo quisiera recordarnos, otra vez, que nadie es realmente feliz.
Perdón, a veces me pasa esto, a veces se me olvida el optimismo, la magia de vivir una vida sonriendo y creyendo en el carnaval y las celebraciones, en la paz y la alegría.
Es que de vez en cuando me toca poner los pies un poquito más sobre la tierra. En Uruguay, cuando no es temporada, la marea es calma y el atardecer más cálido. Como si fuese fuego que arde más allá del horizonte. Las calles silenciosas, las nubes más esponjosas. El sol ilumina más, pero hace frío.
Vieron que el frío tiene ese no se qué, lleno de nostalgia. Nos transporta a otra época, lejana.
En Uruguay, cuando no es temporada te pienso más, también.
Si hice o si hago las cosas bien, aunque en realidad, nadie tiene la receta de lo que está bien y lo que está mal.
Camino por ahí, tratando de olvidar los pesares, los dolores, la angustia. Tratando de recordarte, bien nítido, diciéndome que te gusta la música, la naturaleza y verme.
Escribo y separo en oraciones cada sensación, quizás sea la manera de describirme a mí, por ejemplo. Fragmentada, como cada uno de mis pensamientos. Que aún no sé a dónde van.
Sí sólo pudiese encontrar la dirección...
Pero no sé si quiero, no está mal buscarse. Hoy es veintinueve y es casi mitad de año, otro año que vuela como el viento, en Uruguay, cuando no es temporada, te extraño.
sábado, 16 de abril de 2016
lo imposible
aunque el mundo se empeñe
se empeñe en hacerte creer
que todo vale la pena
estar vivo
ser feliz
creer, confiar, ser parte
todo es fingir
una vez más
a ciegas
ingenuamente
porque nada es como es
la realidad es otra
es inmunda
es horrible
es cruel
es desconfiar en el otro
en el mundo
en la vida
quisiera haber nacido en un universo diferente
en un planeta distinto
donde todo sea
realmente amor.
se empeñe en hacerte creer
que todo vale la pena
estar vivo
ser feliz
creer, confiar, ser parte
todo es fingir
una vez más
a ciegas
ingenuamente
porque nada es como es
la realidad es otra
es inmunda
es horrible
es cruel
es desconfiar en el otro
en el mundo
en la vida
quisiera haber nacido en un universo diferente
en un planeta distinto
donde todo sea
realmente amor.
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