domingo, 1 de febrero de 2015

Trébol de cuatro hojas

Suerte.
Según el diccionario:

1. Causa o fuerza que supuestamente determina que los hechos y circunstancias imprevisibles o no intencionados se desarrollen de una manera o de otra.

2. Conjunto de sucesos o circunstancias que se consideran predeterminados para la vida de alguien.


¿Y qué es la "suerte"? las definiciones no son más que palabras sueltas que poco tienen que ver con la descripción/sensación real. Sin embargo el diccionario nos afirma su significado con estas dos oraciones, terribles oraciones, ¿acaso en verdad la suerte se considera predeterminada para la vida de alguien? con certeza puedo afirmar lo contrario. Nuestra vida no se da de una u otra forma en base a la fortuna, el azar es puro azar, como la expresión lo indica, quizás sí deba sostener la teoría de que algunos tienen un poco más de cercanía a ese incierto azar, a esa casualidad indiscutible que escoge y abandona a las personas según su antojo, sus ganas, o simplemente su gusto, pero en definitiva la suerte no acompaña nuestras vidas.


 Nosotros somos los únicos dueños de nuestro destino, no existe nada sobrenatural que indique con certeza qué sucederá, tejemos nuestro camino, construimos nuestras metas, nos acercamos a nuestros sueños en base a la confianza o energía que destinemos a lograrlo. No somos más que prisioneros de nuestro propio ser, la suerte será entonces un agregado semántico a la postura que optemos tomar en la vida. La fluidez del alma nos guiará a cumplir aquel objetivo tan ansiado. ¡Qué cobarde es que utilicemos una palabra para definir lo indefinible!, cada persona del mundo vive su vida y por ende, toma decisiones, elige, decide la postura que escogerá para afrontar desde las más grandes alegrías hasta los más terribles desenlaces y entonces... ¡volvemos a lo mismo! ¿Qué es la suerte? La suerte es, ni más ni menos, que una ilusión, la suerte no existe, la suerte se crea. 

Vos creás tu propia suerte.
Vos creás tu propio destino.
Armá y desarmá tu suerte, regocijate con tu fortuna y disfrutá del azar. No existen circunstancias imprevisibles, existen decisiones imprevisibles, existen sueños, esos que uno mismo decide o no hacer realidad. Qué palabra rara, la suerte no es más que la esencia propia de cada uno, esa que decidimos descubrir en nosotros mismos. 
Viví, apreciá tu vida, y dejemos de culpar a la suerte como reina del destino o responsable de todos los males. Jugá con la suerte, retorcela a tu gusto, no pares NUNCA de perseguir tus sueños, que nada te detenga jamás. No deleguemos nuestros actos a la sentencia de una palabra sin valor. HAGAMOS. Somos movimiento.
Somos
Existimos
Estamos
Y eso es lo más valioso que existe.

¡Gracias, una vez más, a la vida! Que me ha dado tanto.

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